Las Decisiones no Condiciones Establecen el Curso Del Destino

¿Alguna vez has dicho “Mamá te odio y nunca voy a ser como tú,” sólo para darte cuenta que está repitiendo la misma conducta de tu madre.

  Las madres son la principal influencia en el comportamiento de sus hijos, especialmente durante los años formativos cuando una niña inocente aspira a ser como mamá. Cuando los niños son criados en un hogar abusivo distorsionan su realidad y se refugian en un lugar seguro de fantasía para disociar y adormecer el dolor. Cuando las mujeres adultas de familias disfuncionales crecen a menudo buscan amor, importancia, seguridad y pertenencia a cualquier precio. La huella de la conducta aprendida en el pasado sigue reproduciéndose y atrae a gente y eventos para reforzar el dolor que valida su sentimiento de indignidad. “La familiaridad domina el miedo a lo desconocido.

                          “La infelicidad no surge de las circunstancias, sino del condicionamiento de la mente”

La Bíblica historia de Gomer que se encuentra en Oseas 1:2-3 2:3-5 y 3:1-3 

               La historia de Gomer refleja a millones de mujeres de hoy que han sido golpeadas emocionalmente por sueños y esperanza perdidos. A menudo no exigen lo que merecen y no alcanzan su verdadero potencial. Si alguna vez te encuentras sola y la vida te parece sombría, deja de preguntar si Dios te ha olvidado. Hace más de 35 años, el diablo tenía control de mi alma. Durante muchos años me llené de rabia, vergüenza, dolor y soledad. Cuando las drogas y el alcohol ya no se adormecían mi dolor, toqué fondo.Agobiada por la desesperación grité el nombre de Jesús en busca de ayuda, y para mi sorpresa Su amorosa gracia hizo una visita a domicilio, tocó mi alma y me sanó. Nuestro Señor Jesús está a la puerta de tu corazón listo para entrar. Él conoce tu dolor desea restaurar y volver a colocar tu vida para Su propósito. Dios se revela a través de los menos esperados medios, recursos y personas.

  Me encanta esta historia porque en lo personal me identifico con cómo Dios se acercó a Gomer por medio del profeta Oseas para comprar a Gomer del mercado de esclavas prostitutas y casarse con ella. El obvio estilo de vida de Gomer reflejaba sus creencias acerca de sí misma y su visión del mundo. Gomer se convirtió en esposa de Oseas y dio a luz a dos hijos y una hija. Tristemente, Gomer rechazó la oportunidad que Dios le dio y el amor de Oseas y volvió a la única vida que conocía – la prostitución. Ella no se sentía digna del amor que Oseas le proporcionaba y no aceptó a Dios que la sacó de la esclavitud.     La historia de Gomer y Oseas es una historia de amor de Dios en la que Dios le dio a Gomer una segunda oportunidad al igual que Él nos dio una segunda oportunidad al enviar a su único Hijo amado a morir por nuestra salvación. Dios está siempre al alcance observando y esperando tras la puerta para que le abramos y lo dejemos entrar en nuestros corazones. Dios te está llamando por tu nombre en estos momentos. Él conoce tu dolor y está listo para encontrarte a mitad del camino, pero debes pedir Su ayuda y aceptarlo en tu vida. Reflexiona en el número de veces que le has dado la espalda a la oportunidad de reposicionar tu dolor para Su propósito. ¿Cuántas veces te ha mostrado Dios Su luz a través de los tiempos más oscuros con la esperanza que llamaras Su nombre y lo invitaras a guiarte?            

    ¿A dónde te han llevado las decisiones que has tomado en tu vida? 

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